logo image

Un cerebro a medida

Es lo de menos si el doctor Andrés Lozano ha leído a Bradbury, Huxley, Asimov o a la mismísima Mary Shelley. Pero es seguro que su campo de investigación abre el alma para el hombre, lo despoja de deidad, nos lo concede como un pavo abierto en canal. En ‘La hormiga eléctrica’ (Philip K. Dick), por citar un clásico, el lector disfruta (sin saberlo plenamente hasta los últimos párrafos) de aquella vieja controversia entre libertad y destino, naturaleza y accidente. Qué no decir de ‘Un mundo feliz’; menos poético, más moralino.

Andrés Lozano

Andrés Lozano


En el trabajo de Andrés Lozano es admirable advertir qué cerca estamos del alma programada. Condicionemos la memoria, la tristeza, la ansiedad, las adicciones, la empatía… la felicidad. Lo que todos anhelamos algún diá a la sombra de un gran árbol, en la orilla de un playa, o en las barras de los bares.
Imaginemos un cerebro con un mando a distancia: para controlar mi avidez y mi ira, mi deseo y mi frustración, mi memoria y mi olvido. Esto es fantástico. Muy próximo al relato en versos decasílabos publicado en esta revista ‘Doctor Guido’.

Comentarios cerrados.